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La vida en pareja no es tan fácil como pensamos. Una vez que encontramos al amor de nuestra vida en, creemos que ya todo está hecho. Esta es la situación que lleva a tantas y tantas parejas a terminar aquella relación que empezó tan bonita y parecía que no tendría fin.

fuego de vida perfiles falsos

En ti está el evitar el desastre,  estos 8 problemas son cotidianos en toda relación de pareja y a la vez, por sencillos que parezcan, son también el motor impulsor de la ruptura:

1- Eres celosa y no lo ocultas. Le celas de sus compañeras de trabajo, de sus amigas, de sus ex y hasta de sus primas, tus amigas, por supuesto, también entran en el grupo. Nadie escapa a tu celo, una mirada dada al azar a una chica que pasa por vuestro lado, es motivo suficiente para que te asalten las dudas y comiences la guerra.

2- Cada dos por tres, le echas en cara una discusión por algún motivo y amenazas con dejarle.

3- Te sientes tentada por otros hombres más guapos que tu pareja, los halagas estando junto a tu chico y haces notar de que él carece de esos encantos.

4- El día que tu pareja desea hacer algo inusual a ti no te interesa y le quitas la idea. Tan aburrida está ya la relación que no te preocupas por motivaciones nuevas ni le sigues en las que planea para hacer alguna aventurilla.

5- Como se ven a diario, los mensajes de texto por el móvil o llamadas no los consideras necesarios.

6- Adquirir una nueva pieza de ropa te gusta, además de verte sexy y que te digan lo bien que te queda, en cambio, no haces lo mismo con él cuando estrena una americana, una camisa o un jeen.

7- El erotismo está ausente de tus momentos cotidianos, una caricia sensual cuando cenan, un beso apasionado al llegar del trabajo, un toque erótico a sus genitales cuando se cambia de ropa frente a ti, son detalles que todo hombre necesita para saberse deseado por su pareja.

8- A menudo, cuando quiere sexo y estás cansada o carente de excitación, pasas de ello y le dejas con los deseos.

Para los hombres que mantienen una vida estable pero no satisfactoria en el sexo, la única solución para sentirse sexualmente feliz es buscar una pareja ocasional y no una amante que requiere cierto compromiso.

Las mujeres, según algunos hombres, son una “caja de sorpresa” muy bonita y apetecible, pero esconden un problema y ahí es donde está nuestro error. Aunque te digan ellas que “solo quieren una aventura, una relación eventual, nada serio”, y otras muchas palabras, jamás te dejes convencer: Cuando pican, quieren seguir comiendo, ¿te vas a arruinar tu vida por una mujer que deja de ser automáticamente especial para convertirse en tu nueva discordia personal?

Es cierto que la monogamia es aburrida, lo sabemos bien tú y yo, no te invito a semejante tortura, solo te quiero abrir los ojos para que disfrutes de la vida sexual con una segunda mujer, que tu relación sexual sea sin censura, excitantes, como debe ser. El primero y el último, llevar tu cuerpo a todo tipo de sensaciones y sobre todo, disfrutar sin reglas.

Solo en una relación sexual ocasional se vive todo tipo de contacto, se disfruta todo tipo de deseos, sin inhibiciones, aunque se tracen patrones de límites. Es lógico, ¿quién busca una cita fogosa para hacer lo mismo que con su pareja?

La prueba de este convencimiento, está en los usuarios de las páginas de contacto. Si estos sitios webs incrementan sus perfiles de hombres y mujeres, es que hay buena seguridad al renovarte con cada cita y dejar de lado todo tipo de compromiso, por muy pequeño que sea. La vida sexual mejora si te dejas llevar por este tipo de encuentros, cada vez más apetecibles.

Los beneficios son tantos y tan buenos, que puedo concretarlos en pocas palabras: seguridad personal, variedad, más experiencia, placeres al límite, posibilidad de escoger lo que deseas. Añádele tú las otras ventajas, te aseguro que las encontrarás.

Aún falta mucho por conocer el enigma de la eyaculación femenina, al punto de que si buscamos el nombre que debiéramos darle al líquido alcalino expulsado por la mujer durante el orgasmo, y que moja su vagina durante el coito, no lo encontramos. Se dice que es un fluido vaginal y así debemos llamarle.Algunos lo mencionan como eyaculación femenina.

Fluidos Vaginales
Fluidos Vaginales

Para el hombre, la palabra que designa su orgasmo es eyaculación, con la expulsión del semen y no hay otra manera de imaginarlo como no sea la conocida: pene erecto y expulsando un líquido espeso de color nacarado. Pero imaginar a la mujer en esa expulsión es menos conocida. Primero, por la ausencia de un nombre femenino para su orgasmo y segundo, porque hay mucha teoría y mucha variación en como se produce ese proceso.

Según dicen, algunas mujeres expulsan algunas gotas de ese fluido, mientras otras pueden expulsar la cantidad similar que contendría una taza de leche. Es imposible imaginar tanto pero incluso, se aconseja que se utilicen sábanas protectoras para el colchón y tener presente toallas para limpiar la vagina cuando la cantidad de su fluido es grande. También es bueno conocer que a más cantidad, más fluido será el líquido, al punto de tornarse casi transparente.

El hombre acostumbrado a tener sexo con mujeres de abundante humedad y secreción, no concibe que otra no sea igual, y lo mismo sucede en el caso contrario. No es de extrañar, son situaciones muy dispares pero parece que sí suceden.

Otra cosa son las escenas de sexo que muestra la pornografía donde se ven a mujeres expulsando cantidades enormes de líquido. Esas imágenes están manipuladas y el motivo es que el hombre quiere ver a una mujer chorrearse y se excita mucho más con esas vaginas expulsando gran cantidad de líquido viscoso, una situación que muchos especialistas tildan de anormal pero que el hombre común lo cree y lo necesita para estimular más sus deseos sexuales.

Para una mujer que ha estado inmersa en una relación tóxica y de momento conoce a un hombre con el que se siente como siempre soñó, es alcanzar la plenitud de sus sueños. Sin embargo, él no quiere compromisos y le pide que lo acepte así, de lo contrario, todo se termina.

Es muy difícil para la mujer que ve al fin realizado su sueño de encontrar la verdadera media naranja por Internet o en páginas de contacto, pueda dejar pasar la oportunidad de convertir a este hombre que busca en su relación estable. A veces, ellos actúan sabiamente y prefieren la libertad a enrolarse en lo que puede ser la ruina de esa pasión. Las mujeres no lo ven así, todo lo contrario.

Buscar pareja en páginas de contacto

La situación se vuelve tensa cuando ella comienza a pensar:

«que si no me quiere, que si tiene otra, que si está solo porque le gusta la aventura con varias, que si encuentra a otra mientras vive su libertad conmigo y lo pierdo, si…»

Bueno, eso y mucho más. Los celos estallan, las malas caras, ya el sexo no es igual y la felicidad comienza a languidecer.

Todo se resume a una aptitud, ¿por qué no dejar la relación así, cada uno por su lado, buscar pareja en otros lugares y cuando se vean, disfrutar de una pasión intensa, sin que un futuro enturbie el buen rollo?

Al afrontar el peligro se tambalea lo que andaba bien, algo que no hace feliz a nadie. Y si lo habla con el hombre, es muy fácil que  todo termine, porque él verá a una mujer manipuladora que quiere atarlo y no dejarlo escapar a nada.

¿Es tan difícil aceptar una relación que es bonita porque no llega a aburrir? Vivamos la era moderna del amor, es más objetivo y más picante. Busca pareja por Intener, más específicamente en páginas de contacto y disfruta sel sexo, amistades y gente nueva.

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La relación sexual no termina con el orgasmo. Si una pareja se separa inmediatamente después de llegar a ese momento climático, es muestra de que solo se ha actuado guiado por un placer de instinto morboso.

Aunque sea una relación ocasional, el que deje una sensación satisfecha entre ambos hace que el sexo se convierta en satisfacción plena y no en instinto que termina rápidamente con el orgasmo. Este es un secreto que los hombres se tienen guardado y al que ya le hemos cogido la cola: si se queda en la cama unos minutos más, si se dan besos o abrazos una vez terminado todo, son más apasionados, si por el contrario, se levantan rápidamente y se ponen los pantalones, ahí no hay nada más, todo quedó vacío.

Esta es también la clave para saber si el hombre está enamorado o interesado de verdad en la mujer.

Conocí hace poco la anécdota de la conocida parada de Terol en mi pueblo, y como es curiosa y simpática, quiero contarla porque puede sucederle a cualquiera.

Terol era un fabricante de vino de un pueblo que prefiero omitir, y tenía por esposa a la Carmina,  manipuladora, fría, cotilla, y otras cosas más que se dan en algunas mujeres amargadas. Pero Terol era alegre, sociable y necesitaba vivir una pasión.

Así conoció a Maruja, una mujer muy linda que todos admiraban y comenzó el romance. Pero un día, no pudiendo aguantar los deseos de tener sexo, la invitó a su casa cuando su mujer iría a visitar amigas.

Todo iba de maravillas en aquel cuarto que solo conocía penas. caricias, cuerpos desnudos, mordidas, besos, y ya solo faltaba el mejor momento para llegar al orgasmo. Terol estaba con su pene en el mejor momento, y ya a punto de penetrar a Maruja, mientras la desnudez de ambos propiciaba más la excitación y pasó lo que pasó. De momento, se abrió la puerta y ahí  estaba la Carmina, desafiante, que se había olido algo y había inventado la visita a las amigas.

Lo sucedido, es de imaginar. Los gritos de los tres,  la Carmina golpeando el bello cuerpo de Maruja, Terol clamando calma pero, los nervios le jugaron una mala pasada y su pene quedó excitado. Y así fue lanzado a la calle por su esposa, junto a su amante para que todo el pueblo los viera en su pecado.

Nada más, solo que por una semana, Terol tuvo que sufrir la posición horizontal de su pene ante las burlas de todo el pueblo, y hasta llegó a ser ingresado en un hospital para tratar ese problema.

¡Ah!, y había olvidado que justo en la esquina de su casa, había una parada de autobús, desde entonces, y de esto hace 50 años, todos piden al chófer que les deje en la parada de Terol. Es de imaginar las risitas que siempre trae la solicitud de tal parada de autobús en su recorrido por el pueblo.

Ser infiel ya no es pecado, aunque en los famosos mandamientos se diga. Los infieles para buscar puro sexo en otra relación lo ven como una actitud que no influye en los sentimientos, sino en el placer.

Algunas parejas llegan incluso al intercambio con otras primando esta condición, y poniéndose como premisa no llegar a intimar con la otra persona para no afectar la pareja estable. Cuando se realiza este intercambio, no se habla nunca de infidelidad.

Por supuesto, que en cuestiones del morbo, se ve distanciado del afecto de cariño y amor, pero no son pocos los que han caído en las garras del sentimiento y ha hecho peligrar, o fracasar, la estabilidad que se tenía.

Ese tipo de pareja que se atreve a intercambiar debe estar muy segura de sí misma, o de lo contrario puede caer en ese vacío que va más allá de las relaciones sexuales. Y por supuesto, es un riesgo que se corre aunque haya seguridad plena.

 

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Definitivamente las relaciones de hoy no son iguales a las de los años atrás. Las de hoy tienen, (que las de años atrás no tenían), un fuerte componente individual que les permite a cada uno tomar decisiones sobre sus vidas.

El que las parejas de hace décadas duraban más tiempos juntas no significan que eran mejores parejas o que se amaban más. Lo que pasaba era que tenían más fuerte  el nivel de compromiso que mantenía el vínculo.

Hoy las parejas tienen el permiso social de poder rehacer sus vidas e intentar una relación nueva que les devuelva su dignidad como ser humano. Ya no interesa el qué dirán, ni resulta un escándalo social para una mujer ser madre divorciada, o divorciarse y casarse tantas veces sean necesarias hasta encontrar a la persona ideal.

En generaciones anteriores, muchas parejas permanecían unidas por muchos años, y a veces, de por vida, por tener en conjunto una familia a la que se debían aunque el amor hubiese muerto desde hace muchos años. La mayoría de las veces, esas relaciones habían surgido por compromisos. familiares.

Él está sentado, la espalda bien recta contra el respaldo, las piernas ligeramente apretadas y los pies anclados al suelo. Colócate frente a él, con las piernas abiertas. Rodéale con tus piernas y brazos.
Esta postura tiene la ventaja de ser una postura tierna, cariñosa y permite mirarse a los ojos. Las cuatro manos se quedan libres y pueden acariciar vuestros cuerpos. Estás en la postura del capitán: eres tú quien marca el ritmo, puedes acelerar o aminorar el ritmo, así como la profundidad de la penetración.

Tienes demasiadas preocupaciones o cosas pendientes y no estás a lo que estás. Y así no hay quien disfrute ni quien se concentre. Eso o llegas a casa totalmente derrotado/a del trabajo y no tienes fuerzas ni para deshacer la cama. Si es tu caso no te quedan más opciones que la de prescindir del sexo o dejarlo para el sábado y domingo cuando unas cuantas horas de sueño y descanso te permitan recuperar la energía perdida. Pero no vale que tu pareja tenga la televisión del dormitorio encendido con el partido de la Liga y esté más atento al fútbol que a ti, eso si que no ¡faltaría más!.